domingo, 5 de diciembre de 2010

¡Vacaciones de amigos!

Hacía tiempo que no pasaba vacaciones en casa.

Estos días habíamos planeado escaparnos por dos o tres días a Concepción del Uruguay, a las termas, tomar un poco de sol, disfrutar de las piletas y de lo bien que se sienten los chorritos de agua en la espalda.

El día anterior al desarrollo de acontecimientos que les voy a contar, había tenido una sesión de masajes y de sonido con mi gran amiga Rosa y me sentía tan flojita y tan feliz que la llegada a las termas sería el broche de oro para el cuerpo físico y mental. Hacía tiempo que no nos veíamos con mi amiga, así que la sesión trajo además recuperar charlas, ponernos al día, ¡qué bien se siente cuando uno se reúne con los mejores amigos, esos amigos de siempre!

Al día siguiente el panorama cambió, lamentablemente un desacuerdo de una compañera de estudio para el último parcial grupal hizo desistir de la buena idea del viaje. Por esos "efectos mariposa" no solo fuimos afectados el grupo de estudio sino cada uno de los miembros de las familias. Planes teníamos todos, y sobre todo las ganas de entregar un material bien armado y listo para tomar el descanso y recuperar fuerzas para presentarnos en pocos días al examen final. Como sucede en las mejores familias,  nadie se da cuenta lo que influye en el otro hasta que pasan las cosas y no se pueden revertir...

La semana entonces no  tuvo la emoción de los preparativos de viaje, sino de completar esos vacíos que dejan los cambios de planes por terceros y poder disfrutar antes de comenzar a trabajar nuevamente.

Llegó el hacer mercado, no frecuentar el de siempre, ya que había tiempo y ganas,  ir al "easy" a ver que hay de nuevo, armar la "Pelopincho", armar el árbol de Navidad, cortarse el pelo, rascarse la nariz, tomar cerveza, reir de las cosas que no dan risa, seguir en tensión por la preparación del trabajo de la escuela, atender mensajes de trabajo de quienes no saben que estás de vacaciones,  hacer limpieza de ese cajón, de ese rincón, o de ese montón de papeles, limpiar mails, tal vez con ganas de limpiar el mensaje que decantó que no me fuera de vacaciones...

Una cena con grandes amigos devuelve la alegría y el bienestar, suena a título de novela, pero es real, otra vez los grandes amigos brindan mucho más de lo que se puedan imaginar.

La cena de amigos comenzó con una sesión de Shiatzu, de las manos, o de los pies, de mi gran amiga "Caramela", más de una hora de masajes que al salir de su consultorio tenía cara de "feliz cumpleaños", relajación total que me hizo olvidar todo. Al abrir la puerta esperaban nuestros maridos, los gatos y la picadita sobre la mesa. Hacía tiempo que nos debíamos ir a su casa, disfrutar su compañía, sus charlas, sus presencias, sus risas y las risas que largamos al aire juntos, jugar con sus 8 gatos y querer traérmelos a cada uno en la cartera.

Son esos encuentros donde además el cariño es expresado en una "cocina de autor", hecha por las manos del hombre de la casa, un pollito con curry a la crema y vegetales al dente para chuparse los dedos, y una mouse de frutillas deliciosa, que por cierto, comí dos y creo que en un rato llamo a ver si quedó más...  Eran pasadas las dos de la mañana, la hora se pasó volando y si no es porque a uno le vencen los bostezos continúa un par de horas mas la cháchara.

Son jornadas de "mística y mastica" donde los amigos crean vacaciones inigualables, de esas que con "mastercard" no podrías comprar jamás. 
Hoy nos levantamos tarde, sin prisa, con pausas, bajando las fotos de la cena, disfrutando nuevamente la jornada que Gra y Quique nos brindaron con una cena de 10!
Aún tengo más días, el 9 me incorporo a las actividades, el 18 recién es el examen final... Qué bueno que los amigos agregan cosas muy buenas a la vida diaria, con lo que saben, con lo que nos cuentan, con el cariño que nos hace amigos y logramos juntos darnos la mejor de las fiestas en horas compartidas.

Vacaciones de amigos... las mejores vacaciones cuando uno se queda en casa...


En Gratitud...
Besotes sonoros
--
  Marcela Alejandra Montes Vázquez (Alita)
  Almagro - Buenos Aires - Argentina
  E-mail:
alitasalsol@gmail.com
  Cel: 15 4157-8860 (deja tu mensaje)
http://www.cristalita.com.ar
http://www.delikittessen.com.ar
 
¡La paz es y prevalece en la tierra!

1 comentario:

Tónico para El Alma dijo...

Me hiciste emocionar Alita Montes!

Fue un honor para nosotros el que hayan venido a nuestro hogar y compartir un grato momento juntos.
El chef puso todo su amor en preparar una rica cena para homenajear a los amigos.
Todo lo que se hace con AMOR siempre sale bien.
Qué se repita!